Legearen helburua errekonozimendua eta erreparazioa izanda ere, Estatuak, berriro ere, argi adierazi du bere errelatoa zalantzan jarriko duen ekimenik ez duela onartuko. Egiari Zor Fundazioak giza eskubide urraketa bat bera ere aitortu gabe ez geratzeko lanari eutsiko dio. [...]

La politica penitenciaria se cobre una nueva vida.

El preso Anjel Figueroa, de 41 años, murió ayer en su domicilio del barrio de Algorta (Getxo), donde cumplía condena desde 2008 en régimen de prisión atenuada, debido a la grave enfermedad neurológica que padecía. 2013-03-29 09:37:34[...]

El cuerpo sin vida de Anjel Figueroa, que cumplió 41 años el pasado diciembre, fue hallado por su madre ayer al mediodía en su domicilio de Algorta, en Getxo. El preso vizcaino se encontraba en «prisión atenuada» desde noviembre de 2008 -llevaba 14 años en la cárcel y tenía una condena de 67-, debido a que sufría una grave enfermedad neurológica. Este régimen, supone que la persona tenga que permanecer en su domicilio veintidós horas al día.

La política penitenciaria ya golpeó a esta familia cuando la abuela murió a consecuencia de la dispersión, en un accidente de tráfico cuando acudía a la prisión de Alcalá Meco para visitar a su nieto.  La cruel política de dispersión  «vulnera de manera flagrante los derechos humanos y genera consecuencias terribles e irreparables». 

La politica penitenciaria diseñada por los gobiernos español y francés esta concebida como mecanismo de venganza y aniquilación de la persona encarcelada. La desatención médica generalizada y la falta de una adecuada prevención y tratamiento de las enfermedades de los presos y presas políticos vascos ha causado una merma considerable en las condiciones de vida de éstos.  Hay que recordar que a día de hoy continuan en prisión 14 personas con graves enfermedades. 

Desde que en al año 89 se generaliza la dispersión esta amenaza se cierte igualmente sobre los familiares de las personas encarceladas, sometidas a un interminable vaivén de traslados y largos viejes. 

La política penitenciaria se ha cobrado una nueva vida, la de Angel Figueroa y con esta son ya 45 las personas que han perdido la vida  como consecuencia de todas estas medidas impulsadas desde los poderes públicos, cuatro personas en la decada de los 60 y 41 personas a partir del año 81.

La construccion de un futuro basado en la paz y en los derechos humanos exige que los estados  asuman su responsabilidad en todas estas muertes. 

Egiari Zor Fundazioa